Sinfonía "Los tres tiempos de América"

La sinfonía “Los tres tiempos de América”, compuesta por Luis Advis, tuvo su estreno mundial en el Teatro Romano de Mérida (España), el 5 de agosto de 1992. El conjunto Quilapayún y la solista española Paloma San Basilio fueron los encargados de la interpretación.

Esta obra es un canto al Nuevo Continente, a sus paisajes y a sus hombres. Como su título lo indica, se presenta en tres tiempos: un pasado lejano, lugar donde reposan los orígenes del hombre americano, el presente con sus esperanzas y sus sinsabores y el futuro abierto a los derroteros de la nueva humanidad. Se aleja de la mera muestra folclórica y se sirve de la poesía para sintetizar la sensibilidad de ambos pueblos.

Se incluye dentro del Movimiento de la Nueva Canción Chilena, entre las denominadas cantatas. Fue escrita para Quilapayún a fines de 1986.

Se compone de un preludio instrumental, dos interludios y ocho canciones. En ella se parte de diferentes ritmos: el joropo venezolano, la cueca, la baguala argentina y la samba brasilera, entre otros. Además, se utilizan los instrumentos más características del folclore iberoamericano (quena, charango, cuatro y tiple). Además de Quilapayún y Paloma San Basilio nueve músicos interpretaron las partes musicales con los instrumentos folclóricos, la guitarra y el piano. La presencia de dieciséis profesores solistas de la Orquesta nacional de España y de la Orquesta de R.T.V.E, bajo la dirección de José María Chova, cerró el acompañamiento de la obra.

Según Advis, la idea fundamental de esta obra de amor, para instrumentos latinoamericanos, oboe, corno y orquesta de cuerdas, es:

“Tengo una visión histórica muy clara. El continente que conozco geográficamente y he estudiado su historia, por hobby. Sé bastante especialmente la historia de las naciones del cono sur. Por eso cuando hablo en alguna parte de la libertad es porque eso es parte de América: un eterno buscar algo, un ideal de libertad jamás logrado”.

“No sólo América, el mundo entero es así. Si uno empieza a pensar lo que ha pasado desde Grecia, tiene que entender. Grecia era guerra con los persas, entre las ciudades, después Roma con las conquistas y con la destrucción, y sigue la Edad media con guerra, siempre guerra, guerra, matanza, injusticia. La historia es una historia de ingratitud, una historia de dolor”. (Entrevista a Luis Advis de Patricio Ovando. La Epoca, Viernes 22 julio, 1988)